Educación en emprendimiento en colegios

Educación en emprendimiento en colegios

Enseñar emprendimiento a los niños y jóvenes es en la actualidad una prioridad en los colegios. Este artículo analiza las bases teóricas y prácticas para la educación en emprendimiento y su implementación desde los primeros niveles escolares.

 

 

 Educación en emprendimiento:

Análisis de su implementación desde la etapa escolar

 

 

Silvia Patricia Barrera Malpica

Magister en Administración. Especialista en Gerencia Financiera. Administradora Industrial. Docente investigadora en el área de emprendimiento y educación en emprendimiento. CEO Founder Eduemprende®

 

 

Resumen

En la evolución del emprendimiento como área del conocimiento se ha llegado a la instancia en la cual se busca clarificar la metodología adecuada para su enseñanza, que inició en el nivel universitario, pero se ha determinado que es fundamental comenzar en edades tempranas. Ante la necesidad de evidenciar el contexto de las actividades formativas en emprendimiento que se realizan en las instituciones de educación básica y media, fue realizada una investigación cuantitativa exploratoria por medio de encuestas con directivas y docentes de colegios de una ciudad del oriente de Colombia. Dentro de los principales hallazgos se encuentra la falta de formación específica de los docentes y de un currículo con guías pedagógicas y metodológicas. Los resultados fueron cotejados con estudios realizados al campo en otros países, encontrando características análogas y realizando una síntesis de sugerencias para mejorar la educación en emprendimiento.

 Palabras Clave

Emprendimiento, educación en emprendimiento, educación escolar.

  

Abstract

Entrepreneurship evolution as a knowledge area has reached the instance where the main objective is to clarify the suitable teaching methodology, although its beginning was at university level, has been determined that entrepreneurship education must start on early ages. Now the requirement is to make evident the entrepreneurship educational activities context on schools, thus it was performed an exploratory quantitative research through surveys with school’s managers and teachers of an east Colombia city. Within main findings are the lack of teachers specific training and a curriculum with pedagogical and methodological guidelines. Results was compared with another countries entrepreneurship researches, finding analogous features and contributing a suggestions summary to improve the entrepreneurship education.

Key words

Entrepreneurship, entrepreneurship education, scholar education.

 

Introducción

El emprendimiento como área del conocimiento ha tenido una trayectoria relativamente corta, en la cual se ha buscado otorgarle una relevancia académica y científica, pero también en ese mismo camino se ha encontrado con su inclusión en el discurso político y en las estrategias de desarrollo económico de los países; sumado lo anterior, las crecientes cifras del desempleo juvenil han despertado el interés por revisar qué competencias emprendedoras se están promoviendo en la educación escolar, las metodologías que se están implementando y los resultados que se han alcanzado hasta el momento.  

A pesar de que áreas como la contabilidad, el mercadeo o las finanzas existen gracias a iniciativas emprendedoras, el fomento de esta última ha tomado fuerza solamente hasta las últimas décadas, inicialmente a nivel universitario e incursionando poco a poco en la educación escolar. En este punto, se ha encontrado que los docentes no cuentan con la formación necesaria para impartir los cursos, y adolecen de herramientas pedagógicas y curriculares para lograr un impacto cuantificable.

Con el objetivo de comprobar las anteriores posturas y de contar con cifras que lo soporten, se realizó un estudio en las instituciones de educación básica y media oficiales de una ciudad del oriente colombiano, cuyos resultados permitieron corroborar las deficiencias existentes en el área de la educación en emprendimiento. Pero considerando que dichas falencias no son exclusivas de un país determinado, sino que hacen parte de la evolución constante en la cual se encuentra el emprendimiento, se proporcionan una serie de propuestas y recomendaciones para el sector educativo, de forma que se logre el efecto esperado de este campo.

 

Referentes Teóricos

La primera escuela de negocios se estableció en 1881 en la Universidad de Pensilvania en Estados Unidos, y hasta el año 1947 se ofreció la primera clase específicamente enfocada en el espíritu empresarial en la Universidad de Harvard (Katz, 2003 citado por Arseneau, Schaffer, Randall, y Kauanui, 2017, p.24). Pasaron otras tres décadas antes de que el emprendimiento fuera reconocido como una disciplina académica, pues tuvo sus inicios en la década de los 70’s bajo el cuestionamiento básico de cómo podía definirse a un emprendedor, cuáles eran sus características personales, y cuáles eran sus destrezas y habilidades innatas o adquiridas (Lachman, 1980).  Desde esas perspectivas subjetivas, y teniendo en cuenta la naturaleza social del campo del emprendimiento, se determinó ésta como un área imprecisa, fenomenológica y confusa (Bygrave, 1989).  Surgieron así una gran variedad de propuestas que intentaban definir al emprendedor y su naturaleza (Low y MacMillan, 1988; Herrera y Montoya, 2013), pero Gartner (1989), definió simplemente el emprendimiento como la “creación de organizaciones”, postura que es respaldada por más académicos del campo (Barrera, 2012). 

 

No fue sino hasta la década de 1980 que el campo experimentó un desarrollo más significativo, Desde entonces, se ha logrado un progreso exponencial como lo demuestra el desarrollo de nuevos títulos, departamentos, cátedras, centros, conferencias académicas y revistas de todo el mundo. Aunque las otras disciplinas convencionales como: contabilidad, finanzas, o marketing, se formaron primero dentro de las universidades, en la práctica solo existen como consecuencia de la acción empresarial. En este sentido, el desarrollo y la progresión del campo del emprendimiento puede parecer bastante contraintuitivo (Arseneau et al, 2017, p.24).

 

Se considera que el espíritu empresarial es la clave del crecimiento económico en un país, fuente de desarrollo regional, y factor clave para la generación de empleo, por tanto, es obvio que los gobiernos nacionales estén destinando recursos y prestando atención a la estimulación del comportamiento empresarial e innovador (Harkema y Schout, 2008), mediante diversas prácticas, y a nivel gubernamental e institucional (Fuentelsaz y González, 2015).  Pero específicamente, el emprendimiento juvenil se ha convertido en un tema de gran preocupación para el Estado debido al aumento del número de jóvenes desempleados (Baporikar, 2014), se descubrió entonces la necesidad de comenzar su inclusión en el sistema educativo (Carsrud, 1991; Rodríguez y Prieto, 2009; Yusof, 2009; Asici y Aslan, 2010; Aliaga y Schalk, 2010; Salisu, 2010; Chen, Wang, y Wang, 2010; Solomon, 2011).  Fue así, que comenzaron paulatinamente las actividades de educación en emprendimiento, pero debido a la falta de uniformidad en guías teóricas y curriculares (Barrera, 2013), la mayoría los cursos de emprendimiento se construyeron principalmente empleando el contenido de programas de administración de empresas (Lautenschläger y Haase, 2011), y se enfocaron principalmente en la elaboración de planes de negocio (Varela, 2008; Del Rio, 2017).  A medida que se ha avanzado en la definición del área, se ha determinado que el emprendimiento es fundamentalmente diferente a la gerencia de organizaciones (Kuratko, 2005); y que no se trata exclusivamente acerca de crear nuevas empresas; sino de una forma de pensamiento y de comportamientos relevantes para todos los sectores de la sociedad y la economía (CIHE/NCGE/NESTA, 2008).  De acuerdo con lo anterior, la EE debe tender a ser un proceso que desarrolla en los individuos pensamientos, comportamientos, destrezas y habilidades que puedan ser aplicadas para crear valor en cualquier entorno social, económico o empresarial (Ovalles, Moreno, Olivares, y Silva, 2018; Luis, Palmero, y Escolar, 2015).

 

Al realizar un análisis a programas específicos de la EE, se ha encontrado que existe muy poca uniformidad respecto a su definición, objetivos, contenido y pedagogía (Lautenschläger y Haase, 2011, p.149).  De igual forma, hay estudios recientes que crean dudas sobre la efectividad de la educación en emprendimiento, pues revelan que el efecto en las destrezas emprendedoras y en la intención de emprender puede llegar a ser insignificante, o hasta negativo (Oosterbeek, van Praag, y Ijsselstein, 2010 citados por Lautenschläger y Haase, 2011, p.153).  La EE actual se limita en el mejor de los casos, a desarrollar competencias que ayudan a que el individuo se ‘crea’ capaz de acometer acciones emprendedoras; lo cual no es suficiente pues su proceso de decisión no es tan simple ni se limita a sus capacidades, también incluye sus barreras, sus intenciones, sus expectativas, los objetivos y la autoeficacia (Osorio y Pereira, 2011, p.25); es necesaria entonces una mirada distinta para no educar sobre emprendimiento sino para el emprendimiento (Castro, Renés, y De León, 2014; Gómez, et al, 2017).

 

En algunos países, debido a la falta de la inclusión de la EE en los planes de estudio de sus sistemas educativos, los jóvenes a menudo no aprenden, ni adquieren habilidades en emprendimiento (Baporikar, 2014), y en instituciones donde la educación en emprendimiento está disponible, el emprendimiento a menudo se ofrece solo como parte de otras materias (UNCTAD, 2015).  El resultado al final del proceso educativo, es un desajuste en las habilidades que los jóvenes adquieren mientras están en la escuela y las que exige el mercado laboral; agravando este panorama, los líderes empresariales opinan que las personas jóvenes de hoy no están listas para trabajar: que la actual y futura fuerza de trabajo no posee las destrezas necesarias, carecen de la habilidad de trabajar en equipo, pensar creativamente, o de interactuar efectivamente con colegas o potenciales clientes (p.35), en definitiva, existe una desconexión entre lo que los empleadores quieren y lo que la juventud puede hacer, y esto tiene unas importantes consecuencias económicas (The Aspen Institute, 2008, p.5), entre ellas, el alto desempleo juvenil.  Los viejos métodos de la educación pudieron funcionar bien en el pasado, pero la economía actual es radicalmente diferente, y presenta un desafío para construir nuevas habilidades, pensamiento innovador, y talentos que no pueden ser desarrollados con los métodos anticuados (p.11). 

 

En la búsqueda de mitigar los efectos mencionados, en escuelas y universidades de diversas latitudes se han desarrollado programas cuyo objetivo es preparar los estudiantes para el éxito y eventual liderazgo en el mercado global, -considerada como la responsabilidad más importante en educación en la actualidad-, y siendo la EE una importante herramienta para alcanzar esos objetivos, debería estar universalmente disponible para proveer a todos los estudiantes con oportunidades para explorar y maximizar su potencial (The Aspen Institute, 2008).  La EE debe estimular a los estudiantes y alentarlos a ser curiosos y creativos, a crear confianza en sus diversas habilidades, fortalecer su autoestima, desarrollar la habilidad de examinarse a sí mismos, y a su ambiente de forma crítica (Galloway, 2018; Batista, Valcárcel, Real, y Albán, 2017).  Para lograr lo anterior se deben fomentar además competencias clave como la innovación, el pensamiento crítico, la iniciativa, y la toma de riesgos, las cuales son fundamentales para el desarrollo personal y profesional en tiempos de rápidos cambios tecnológicos y de turbulencia económica, tanto para el mejoramiento de la carrera, como para la mejora de calidad de vida (Chell, 2015).  Al desarrollar este tipo de capacitación para jóvenes emprendedores, es importante que también se tenga en cuenta el contexto actual de la juventud en la economía y la sociedad (Potter, Halabisky, Thompson, Blackburn, y Molenaar, 2014); es así, que fortalecer la capacidad de los jóvenes para adquirir competencias empresariales de las formas descritas, creará una cultura empresarial entre los jóvenes, y los preparará para adaptarse a trabajos que aún no existen (UNCTAD, 2015).

 

Se ha dejado por tanto claro, que la EE es fundamental para promover el desarrollo económico, y que los gobiernos, así como un porcentaje de las instituciones educativas ya lo han incluido dentro de sus agendas de actividades; sin embargo, se ha encontrado que existe una notable falta de datos confiables sobre los efectos de la educación empresarial (Harkema y Schout, 2008), y que las iniciativas no han propiciado los resultados esperados, constituyéndose en experiencias de corto plazo poco sostenibles y replicables, siendo esta, una situación que refleja la necesidad de aproximarse los procesos de formación para el emprendimiento que se están desarrollando actualmente (Del Rio, 2017, p.177).

 

En otra perspectiva, se encuentran quienes se encargan de dirigir la formación en emprendimiento: los docentes; su papel es fundamental, pues son quienes deben estar equipados con las habilidades, los conocimientos y las actitudes adecuadas para poder proporcionar a sus estudiantes los nuevos planes de estudio, pedagogías y entornos de aprendizaje que necesitarán para adquirir competencias empresariales (European Commision, 2011). No obstante, el emprendimiento es complejo y alguien no puede enseñar a otro lo que no entiende (Chell, 2015, p.19); esta afirmación es un poco fuerte, pero en el estudio de Del Río (2017), encontró que en los procesos educativos del campo: (1)los profesores no tienen la suficiente formación en el área del emprendimiento y la empresarialidad; (2)la EE hace parte de un proyecto pedagógico liderado por algunos maestros de la institución y no trasciende a la articulación integrada con el currículo; y, (3)las actividades no están articuladas con el proyecto institucional, ni generan un impacto de trascendencia social en el territorio. A esto se suma, que el educativo es uno de los sectores más difíciles de transformar, a pesar de ser uno de los sectores con mayor poder de transformación (Cabrol y Székely, 2012, p.5), y para llegar a la implementación de un programa de educación en emprendimiento se deben superar las barreras impuestas por las entidades gubernamentales, por las directivas institucionales, y por los paradigmas socioculturales de los sistemas educativos. 

 

 

Metodología

 La investigación cuantitativa de tipo exploratorio, siendo la unidad de análisis las directivas y/o docentes que tengan a cargo las acciones de emprendimiento las instituciones oficiales de educación básica y media de la ciudad de Yopal, capital del departamento de Casanare, ubicada en el oriente de Colombia. El estudio fue exploratorio considerando que los procesos desarrollados en EE es un tema poco estudiado desde el punto de vista científico en la región, la pesquisa permitirá obtener información para realizar investigaciones más amplias en contextos particulares, identificar tendencias de la EE, y establecer prioridades para investigaciones futuras (Hernández Sampieri, Fernández, y Baptista, 2014).  En el diseño de la investigación el instrumento de investigación fue la encuesta electrónica, la cual, tal como lo afirma Andréu, et al. (2002) goza de profundas ventajas frente a las encuestas personales, entre las que se encuentran: la eliminación de las fronteras geográficas, el desarrollo de nuevos formatos, la corrección de determinados sesgos debido al encuestador, la rapidez para la recolección y análisis de los datos, y por supuesto, la economía. El tamaño del universo de la investigación son las 26 Insituciones Educativas -IE- oficiales registradas en la ciudad de Yopal según el SIMAT[1], y la selección de la muestra es de tipo no probabilístico por conveniencia, pues está conformada por los individuos disponibles a los cuales se tuvo acceso (Battaglia, 2008 citado por H. Sampieri, Fernández, y Baptista, 2014, p.423), estando finalmente compuesta la muestra por el 50% del universo poblacional.

 

 

Resultados

El instrumento de investigación aplicado fue diligenciado por un representante de cada institución educativa oficial hasta alcanzar el 52% del total del universo poblacional; de esta muestra, un cuarto de ellos corresponde a personal docente, y el restante corresponde a directivas de los colegios. Todos los encuestados llevan más de cinco años en el sector educativo, y el 85% de las personas encuestadas han estado vinculados por más de cinco años a la institución educativa en la que se encuentran actualmente. La Tabla 1 muestra aspectos específicos encontrados respecto a la EE, entre los cuales se evidencia que un alto porcentaje de los profesores involucrados en los procesos relacionados no cuentan con capacitación específica en el área, ni conocimiento de los documentos emitidos por el Gobierno.

 

 

Tabla 1. Rasgos de la EE en la educación oficial

 

Si

No

Ns/Nr

Conocimiento del contenido de la Ley 1014 de 2006 sobre el fomento a la cultura del emprendimiento

38,5%

15,4%

46,2%

Conocimiento de la Guía N°39 del MEN que presenta las orientaciones para desarrollar la cultura del emprendimiento en los establecimientos educativos

69,2%

30,8%

-

El plan de área de la cátedra de Emprendimiento de su institución está articulado con el PEI

69,2%

23,1%

7,7%

En la institución hay un docente encargado de dirigir la cátedra de emprendimiento

76,9%

23,1%

-

Ha recibido formación específica en emprendimiento, o ha participado en programas de formación de formadores en emprendimiento

30,8%

69,2%

-

Cuentan en la institución con evidencias de la realización de actividades relacionadas con emprendimiento

69,2%

30,8%

-

 

 Fuente: Resultado del estudio.

 

 

La Tabla 2 muestra las necesidades específicas de las instituciones para desarrollar procesos de EE, en los resultados se encuentra que la formación específica en el campo es apremiante, así como la creación de espacios adecuados, y un currículo que les permita contar con guías metodológicas, pedagógicas y conceptuales. Respecto de las competencias desarrolladas por los estudiantes, el liderazgo, la comunicación y la negociación, son las que se fomentan en mayor proporción; mientras que la toma de riesgos y la perseverancia tienen una baja preponderancia para las IE (Tabla 3). Para desarrollar los procesos de EE los docentes priorizan ciertos enfoques teniendo en cuenta la ubicación de la IE (urbana o rural), el PEI, o el que se considere pertinente de acuerdo a la formación, conocimientos o experiencia del docente; dentro de los participantes en el estudio se encuentra que los enfoques mayormente vinculados son: el agropecuario, seguido por el comercio y los servicios, mientras que los enfoques industrial y agroindustrial son los menos usados. Se encuentra que un importante porcentaje manifiesta que no ha realizado formación en emprendimiento con un enfoque determinado (Tabla 4). En cuanto a algunos componentes que están directamente relacionados con el emprendimiento y que se espera sean vinculados en las demás asignaturas, como son: ciencia, tecnología, innovación e investigación, la Tabla 5 muestra las proporciones en las que son incluidas en los planes de área.

 

 

Tabla 2. Necesidades de los colegios para desarrollar actividades de EE

Implementación de laboratorios para experimentar, desarrollar productos o realización de innovaciones.

15,4%

Necesidad de contar con un docente especializado para el área

7,7%

Recibir apoyo, acompañamiento y capacitación en el área.

69,2%

Desarrollar un currículo unificado para todos los colegios.

23,1%

No han iniciado procesos de EE

7,7%

 

 Fuente: Resultado del estudio.

 

 

Tabla 3. Competencias desarrolladas por los estudiantes

Liderazgo

84,6%

Comunicación

69,2%

Innovación

30,8%

Perseverancia

23,1%

Negociación

53,8%

Finanzas y economía

46,2%

Planeación

38,5%

Toma de riesgos

23,1%

 

 Fuente: Resultado del estudio.

 

 

Tabla 4. Orientación de la formación en emprendimiento

Producción Artesanal

15,4%

Comercio

38,5%

Industrial

15,4%

Servicios

38,5%

Agropecuario

46,2%

Agroindustrial

23,1%

No han realizado esta formación

23,1%

 

 Fuente: Resultado del estudio.

 

 

Tabla 5. Componentes incluidos en los planes de área

Ciencia

46,2%

Tecnología

61,5%

Innovación

53,8%

Investigación

23,1%

Ns/Nr

15,4%

 Fuente: Resultado del estudio.

 

 

DISCUSIÓN

 Se considera que la formación en emprendimiento debe iniciar en la niñez (Del Río, 2017), esa afirmación es respaldada por docentes de países de la UE, quienes en mayor proporción plantean que la EE debe iniciar en la primaria y la secundaria (Grafica1), desarrollando habilidades tales como resolución de problemas, trabajo en equipo y creatividad, y no exclusivamente competencias comerciales (YES, 2014, p.11). Este inicio de la EE a edades tempranas debe contar con un plan de estudios adaptado a los diferentes niveles del sistema educativo: en el nivel de la escuela primaria, el espíritu empresarial debe centrarse en las habilidades sociales, la toma de riesgos informada y el trabajo en equipo, también se debe alentar a los estudiantes a ser creativos y participar en actividades prácticas. En el nivel secundario, debe centrarse en informar a los estudiantes sobre el trabajo por cuenta propia como una opción profesional. Los estudiantes también deben desarrollar habilidades no cognitivas, conocimiento emprendedor, habilidades y actitudes y adquirir experiencias al iniciar un negocio (UNCTAD, 2015, p.36). Pero hasta el momento, aún en muchas instituciones la EE se centra en proporcionar conocimientos básicos en áreas como: administración, contabilidad, mercadeo, negocios internacionales, entre otras, y el resultado tangible de la apropiación del conocimiento es la elaboración de un trabajo escrito que puede tener la estructura de un proyecto de inversión o de un plan de negocios; también se puede culminar en una feria empresarial, pero la deficiencia de estos ejercicios es que las ideas de los estudiantes en su mayor proporción están relacionadas con productos artesanales, de producción manual y a baja escala, características que no aportan significativamente a la generación de empleo así como a la industrialización, la innovación y la exportación de productos o servicios.

 

En Colombia, la EE desde el nivel escolar se determinó como una cátedra obligatoria hace más de una década (Congreso de Colombia, 2006), pero hasta el momento no existen resultados de impacto, y a pesar de que un alto porcentaje de los encuestados del presente estudio manifiesta que en la IE existe un docente encargado de dirigir las actividades de emprendimiento, este no cuenta con formación en el campo, de tal forma que esa labor es asignada a docentes de otras áreas de conocimiento que desconocen cómo abordarla, y se ha llegado a la percepción de que la asignatura es un “relleno” para cumplir con la carga académica. Se encuentra que el impulso al área está dado por el Rector de la IE, pero solo se logra materializar en acciones concretas si se cuenta con un docente que le apasione el tema, por consiguiente, es fundamental generar la conciencia de emprendimiento desde la cabeza de las instituciones. Así mismo, es imperante como ellos mismos lo manifiestan, la necesidad de apoyo a las IE por medio de capacitaciones, laboratorios, tutorías, entre otras, para fortalecer al cuerpo docente en el área; y se reconoce que los lineamientos impartidos por el MEN son muy generales y no contribuyen de forma eficaz a la planeación y ejecución del área.

 

 

Gráfica 1. ¿Desde qué punto del sistema educativo cree que debería comenzar la EE?

(YES - Youth Entrepreneurship Strategies, 2014, p.12)

 

 

 

Las situaciones planteadas en el párrafo anterior no son exclusivas de las IE donde se desarrolló la investigación, tampoco se presentan únicamente en el país al que pertenecen; sino que es una necesidad a nivel global, por tanto, Weiming, Chunyan, y Xiaohua (2016) han realizado un análisis a la EE concluyendo en que no se han logrado resultados de impacto, precisamente por las deficiencias en sus bases estructurales, entre estas se encuentran: la falta de planeación y de objetivos claros de los cursos, la insuficiente capacitación a los profesores, quienes además carecen de destrezas adecuadas, así como el déficit de espacios adecuados y de contacto directo con las empresas (Tabla 6).

 

Tabla 6. Diseño defectuoso del currículo para la EE

 

Característica

1

Cursos monótonos y limitado número de cursos.

2

Falta de profesores calificados para la EE.

3

Los profesores están equipados con destrezas inadecuadas de enseñanza.

4

La habilidad para guía práctica de los profesores es débil.

5

El modelo educativo carece de independencia, foco y sistematicidad frente al modelo educativo tradicional.

6

El modelo educativo carece de planeación: objetivos, plan de implementación, evaluaciones.

7

Falta de financiación de apoyo para la para la realización de prácticas empresariales.

8

No hay sitios para la incubación empresarial escolar.

9

Limitadas políticas públicas para el emprendimiento estudiantil.

(Weiming, Chunyan, y Xiaohua, 2016)

 

Por consiguiente, es prioritario que los maestros estén equipados con las habilidades, los conocimientos y las actitudes adecuadas para proporcionar a sus estudiantes los nuevos planes de estudio, pedagogías y entornos de aprendizaje que necesitarán para adquirir competencias empresariales (Harkema y Schout, 2008; Klapper y Tegtmeier, 2010; European Commision, 2011). Dentro de estos métodos pedagógicos se considera eficaz la filosofía de la enseñanza centrada en el alumno, transformando el papel pasivo del alumno en uno más activo, lo cual genera una mayor motivación intrínseca y un sentido de desafío (Nanney, 2004). Adicionalmente, los estudiantes deben participar en proyectos de la vida real que les brinden la oportunidad de ejercer habilidades de resolución de problemas y liderazgo, comprensión del riesgo y de la recompensa; también habilidades no cognitivas como: ingenio, creatividad, flexibilidad, determinación, pensamiento crítico, toma de decisiones, enfoque, y cómo funcionar en lugares de trabajo que cambian rápidamente (UNCTAD, 2015). Pero se ha concluido que no solo las habilidades blandas dan lugar a la creación de empresas, sino que la innovación y los avances a todo nivel son posibles cuando los individuos cuentan con conocimientos específicos en determinados sectores, por tanto, es fundamental proporcionar capacitación en ciencia y tecnología.

 

 

Chell (2015), encuentra que un factor clave que no ha permitido que la EE tenga resultados de impacto es la falta de experiencia a nivel empresarial por parte de los docentes, pues en su mayoría se vinculan como profesores justo al terminar sus licenciaturas, debido a esto carecen de contacto directo con empresarios, clientes, proveedores, y con los procesos que se llevan a cabo en dichos contextos, por lo cual sugiere una serie de recomendaciones para mejorar ese aspecto en la EE (Tabla 7).  Sin lugar a dudas, vincular a líderes empresariales, empresarios, expertos en banca y finanzas a los procesos de EE para transferir conocimientos y experiencias puede contribuir a proporcionar una comprensión de los negocios, al igual que ayudar a inspirar a los futuros empresarios (UNCTAD, 2015).

 

Tabla 7. Recomendaciones para la implementación de la EE

1

Se debe enseñar emprendimiento a los estudiantes de educación secundaria como una asignatura principal corriente, con el énfasis particular del proceso emprendedor. Esto significa que se requerirá personal docente capacitado en emprendimiento.

2

Crear un contacto suficiente entre los colegios y las empresas, la industria y el comercio. Esto puede desarrollarse de diversas formas: (a) alentar a los maestros a tomar un puesto de trabajo como parte de su capacitación y antes de ingresar al aula; (b) incluir mucho más enlace industrial como prerrequisito para la formación docente a través de proyectos prácticos dentro de la comunidad; (c) desarrollar las calificaciones de enseñanza para incluir un certificado obligatorio de emprendimiento/empresa como mínimo.

3

Se sugiere que se desarrolle un nuevo puesto en todos los colegios de enlace industrial y asesor de carreras profesionales. Dicha persona designada trabajaría en toda la escuela, para proporcionar apoyo a proyectos, contactos externos y enlaces para facilitar el desarrollo de escenarios auténticos para el desarrollo de habilidades, juegos de negocios y nuevas empresas, y, dentro de la empresa, habilidades intraemprendedoras. Además, la persona designada ayudaría a los estudiantes a considerar sus opciones de carrera y las opciones que les permitirían seguir su camino preferido.

4

Deben establecerse vínculos adicionales para asegurar el enlace entre la educación terciaria y secundaria, especialmente a nivel regional y local, para mejorar aún más el desempeño docente en emprendimiento e innovación.

5

Considerar la posibilidad de adoptar el modelo alemán de diferenciar las escuelas y colegios con orientación vocacional versus académicamente para ayudarlos a encontrar las carreras profesionales apropiadas y deseadas. La noción de diferentes tipos de escuelas con especialidades de asignaturas particulares debería ayudar al desarrollo y la aplicación de habilidades transversales y empresariales.

6

Proporcionar fondos para que los docentes en formación pasen un año sabático en la industria como parte de su certificación; para desarrollar su comprensión de las necesidades de la industria y los problemas de capacitación, educación y empleo.

(Chell, 2015)

 

 

En cuanto a la metodología, siendo la EE un área que debe estar estrechamente ligada a la innovación, es imprescindible que se empleen en ella las herramientas tecnológicas actuales, creando una estrecha relación entre estas y el docente para el desarrollo de experiencias educativas significativas y alineadas con las demandas de la sociedad, preparando de forma coherente a los empresarios para el siglo XXI, y teniendo en cuenta que la tecnología hace parte integral de la manera en que los niños y jóvenes aprenden, juegan, viven y se comunican cotidianamente (Nanney, 2004, p.264).  Aunado a lo anterior, Weiming, Chunyan, y Xiaohua (2016), realizaron un excelente análisis a la EE durante 10 años en las universidades de China, cuyas experiencias y conocimientos se pueden extraer importantes lineamientos para aplicarlos  en primaria y secundaría. En primer lugar, determinaron cuatro etapas que tuvo el emprendimiento, pasando desde el espectáculo del emprendimiento hasta la EE, desde el entrenamiento de profesores a la educación a estudiantes, desde la enseñanza en aulas de clase hasta la enseñanza multimodal, y desde impartir conocimientos hasta cultivar habilidades.  En relación a las debilidades que presenta la EE se encuentra: el diseño curricular defectuoso, la falta de profesores calificados para la EE, un modelo monótono para la EE, y mecanismos imperfectos de soporte para la E. Es por lo anterior que proporcionan una serie de ideas constructivas para perfeccionar la EE a todo nivel (Tabla 8).

 

 

Tabla 8. Ideas para construir y perfeccionar el sistema de EE

1

La EE debe romper el esquema tradicional, incrementando la proporción de entrenamiento práctico, simulaciones, experiencias, y formatos variados de currículo.

2

Construir un currículo basado en ciencias.

3

Objetivos de los cursos de emprendimiento deben centrarse en cultivar el pensamiento y habilidades emprendedoras.

4

Los cursos deben ser estructurados por niveles.

5

La EE es una disciplina comprensiva, la cual no solo requiere que los profesores tengan cualidades profesionales, sino también habilidades de enseñanza relativamente avanzadas.

6

Dentro del contenido del currículo para la EE se deben establecer cursos generales y cursos técnicos.

7

Establecer grupos estudiantiles de emprendimiento y prácticas de verano.

8

Fortalecer plataformas de emprendimiento práctico.

Aplicar plataformas de simulación empresarial.

9

Perfeccionar el sistema de evaluación.

Evaluar los resultados de la enseñanza del emprendimiento.

10

Realizar una evaluación del desarrollo del talento empresarial. Desarrollar un sistema de educación vocacional.

(Weiming, Chunyan, y Xiaohua, 2016)

 

 

Conclusiones

Se ha determinado que en diversas instancias del sistema educativo no le ha sido otorgada la suficiente importancia a la EE, pero a la vez se reconoce que la instauración de un modelo completo de EE requiere de un proceso consensuado por autoridades gubernamentales, directivas de instituciones educativas y docentes, en el cual la capacitación y el apoyo del sector empresarial son fundamentales para lograr que los estudiantes adquieran habilidades y conocimientos que los conviertan en individuos emprendedores que aporten a la sociedad y a la economía de una forma más positiva que las generaciones anteriores. Se puede considerar también que la EE ha sido subestimada desde el enfoque de su contenido curricular, pues sus contenidos tienen las condiciones propicias para llenar vacíos existentes en la formación de los estudiantes de educación básica y secundaria, y que en el largo plazo limitan su futuro como profesionales y empresarios.

Es fundamental continuar acercándose a las IE para establecer cuál ha sido el grado de su evolución en la EE, así como sus necesidades apremiantes, de forma tal que se logre construir un tejido empresarial real desde la niñez y la juventud, dándole la preponderancia que se merece la EE y redireccionando de forma correcta desde las políticas nacionales de emprendimiento hasta los currículos en colegios y universidades.

 

 

Referencias

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[1] El sistema integrado de matrícula SIMAT es una herramienta que permite organizar y controlar el proceso de matrícula en todas sus etapas en Colombia, así como tener una fuente de información confiable y disponible para la toma de decisiones (Dirección Ministerio de Educación, 2020)

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